La propiedad como camino a la libertad y la prosperidad

propiedad

La propiedad toma protagonismo en nuestras discusiones desde que John Locke escribió su “Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil”.

Repasamos las ideas de este pensador y al final cerramos con algunas conclusiones.

Poder político

Es el derecho de hacer leyes con cualquier castigo que regule y preserve la propiedad. También consiste en emplear la fuerza de la comunidad para ejecutar dichas leyes y defender a la sociedad de peligros foráneos.

Estado natural

Para entender el poder político mejor, debemos entender el estado natural, es decir, el estado de libertad perfecta para organizar tus acciones y disponer de tus posesiones como creas necesario sin depender de otra persona. Es también un estado de igualdad donde todo el poder y la jurisdicción es recíproca, nadie tiene más que el otro, porque las criaturas de la misma especie nacen en las mismas condiciones, no hay subordinación.

A pesar de que estos hombres tienen una libertad incontrolada para disponer de su persona o de sus posesiones, no tiene libertad para destruirse o hacerse daño sin que su sentido de preservación lo detenga. Por ende, debido a que en el estado natural toda la humanidad es igual e independiente, no se le debe hacer daño al otro: ni a su vida, ni a su salud, ni a su libertad, ni a sus posesiones.

La ley de la naturaleza entonces es la voluntad de la paz y de la preservación humana, donde cada quien se abstiene de violentar los derechos de los demás. La ejecución de esta ley está en las manos de cada individuo, en que todos tienen derecho de castigar a quienes la transgredan y todos castigan porque todos tienen ese poder conferido por el estado perfecto de igualdad, en el que no hay subordinación ni jurisdicción.

Sin embargo, es poco razonable que los individuos sean jueces en sus propios casos, porque serán parciales a su causa o la de sus amigos, lo cual conllevará a la confusión y el desorden reinará.

Por ende, un gobierno civil tiene que existir para restringir las inconsistencias del estado natural.

Partiendo de ahí, es importante establecer que los reyes o líderes absolutos tampoco pueden ser jueces en sus propios casos. Si un gobernante comanda una multitud y tiene la libertad de ser juez en sus propios casos, puede hacer lo que quiera, sin que nadie lo cuestione ni controle. Consecuentemente: no supera las inconveniencias del estado natural, al contrario: es peor que dicha condición porque al menos en el estado natural nadie tiene que subyugarse a las imposiciones injustas de otro.

Tal afirmación demuestra que no todos los contratos permiten superar el estado natural.

Por eso es que debemos tener un sentido de asociación y comunidad con los demás.

Por eso es que todos los individuos se mantienen en el estado natural hasta que conceden a conformar parte de una sociedad política.

Estado de guerra

Para Locke, es razonable que yo pueda destruir aquello que amenaza con destruirme.

Por ende, será mi enemigo aquel que quiera aplicar su poder contra mí sin mi consentimiento. Mi sentido de preservación me dice que debo liberarme de tal fuerza utilizando cualquier arma a mi alcance.

Por eso es que es tan importante tener una autoridad superior que juzgue las controversias.

Evitar el estado de guerra es una de las razones principales por las que los ciudadanos deciden entrar en sociedad y dejar el estado de la naturaleza.

De la esclavitud

Es natural que los hombres quieran librarse de un poder superior para autogobernarse. La libertad en sociedad significa no estar subordinado a ningún poder, voluntad, o riqueza, no consensuado.

La libertad, por ende, no es hacer lo que me da la gana sin atarme a ninguna ley.

La libertad significa acordar vivir bajo un gobierno, con reglas qué seguir, iguales para toda la sociedad y, según lo prescrito por esas leyes, poder desarrollarte de acuerdo a tu voluntad sin subordinarte a un poder arbitrario.

Nadie puede dar más poder de lo que uno mismo tiene. Por ejemplo: si no puedes quitarte tu propia vida, no le puedes dar a otro el poder de hacerlo.

De la propiedad

Cada individuo es dueño de su propia persona. Por ende, la labor de su cuerpo y el trabajo sus manos, le pertenece a cada individuo.

Cualquier cosa removida del estado natural por el trabajo de un individuo, se convierte en propiedad de dicha persona, excluyendo el derecho común de los demás a ello: porque cada quien es dueño de su trabajo y nadie se lo puede quitar, al menos mientras todavía haya suficiente para los demás.

Por ejemplo: si te trepas a un árbol y tomas sus frutos, son tuyos, porque tú fuiste quien hizo el esfuerzo de agarrarlos y tu trabajo te distinguió del común.

¿Y esto no es robar?

Al tomar algo del común, lo remueves de su estado natural, y deja de ser común para convertirse en propiedad, porque si no es así, el común es inútil.

Y tomar esto o aquello no depende del consentimiento de todos. La grama que come mi caballo no requiere del consentimiento de los demás. Mi trabajo es mío, por lo que al remover un bien de su estado natural, me apropio de ello.

¿Entonces todos pueden tomar todo lo que quieran?

La misma ley de la naturaleza que nos trae la propiedad, también la restringe. Es decir: puedes tomar todo lo que quieras siempre y cuando no permitas que ese bien se dañe, pudra o vea perjudicado. Si esto último llegara a ocurrir, tu negligencia significaría infringir el derecho a la propiedad. La propiedad entonces es contingente a los usos que se le da, porque es una ofensa a las leyes naturales que los bienes adquiridos se dañen en tu posesión antes de poder ser utilizados.

En este sentido, cualquier tierra puede convertirse en tu propiedad si la trabajas y no la dejas ociosa o que se deteriore. Tu trabajo es lo que le da valor a la nada, convierte lo ordinario en extraordinario, la tierra desamparada en cosecha.

Por ende, aquel que se apropia de una tierra con su trabajo, no daña sino que mejora las acciones comunes de la humanidad porque es mucho más útil un pedacito de tierra productivo que vastos campos abandonados por todos.

El trabajo es lo que da valor a las cosas. Así que mejorar el trabajo, mejora el valor.

Es por eso que es más importante tener grandes individuos, que grandes porciones de tierra. Es por eso que un buen líder protege e incentiva la industria honesta, en vez de cultivar la opresión de poder.

Locke establece la importancia del dinero en toda esta ecuación: te permite apropiarte de todo lo que necesites, sin que los bienes a tu disposición se dañen.

El dinero permite un intercambio eficaz, impide que las cosas se dañen, incentiva que las personas trabajen para obtener todo lo que puedan con ello. El dinero no se pudre y puede ser visible, puede ser transparente. Consecuentemente, el dinero nos ayuda a acumular tanto cuanto podamos sin infringir en el derecho de los demás.

Del poder legislativo

El legislativo es el poder supremo del Estado de Locke.

Se debe obedecer al legislativo según sus atribuciones, consensuadas por el resto de la sociedad. Su poder no puede ser arbitrario, no puede ser más de lo que alguien tuviera en el estado natural, antes de entrar en sociedad, porque nadie puede transferir más poder del que tiene.

El poder legislativo está limitado para favorecer el bien común de la sociedad, es un poder para la preservación y no puede destruir, esclavizar o empobrecer a sus súbditos.

No puede gobernar por decretos arbitrarios, debe adherirse a un sentido de justicia, y decidir los derechos por leyes promulgadas y jueces autorizados quienes son imparciales. Gobierna por leyes declaradas y recibidas, de manera que la gente conoce sus deberes.

No puede quitarle a nadie su propiedad sin su consentimiento. Hay que recordar que la gente se asocia para conformar un Estado que proteja su propiedad, es decir, proteja los frutos de su trabajo, impidiendo que alguien abuse de su poder, que alguien lo robe o mate, existiendo jueces imparciales que decidan las controversias.

El legislativo, sin embargo, puede regular la propiedad siempre y cuando no tome una parte de dicha propiedad sin el consentimiento de su dueño.

Las leyes deben ser diseñadas para el bien del pueblo, y ningún otro fin que no sea ese. En este sentido, debe haber una regla equitativa para los diferentes; por ejemplo, entre ricos y pobres, no debe haber preferencia.

Por todas estas razones, el poder del legislativo es intransferible: nadie puede usurpar sus funciones ni el pueblo puede someterse a leyes que no sean promulgadas por dicha institución.

Del poder legislativo, ejecutivo y federal

No se debe tener el poder de promulgar y ejecutar leyes a la vez. Por eso, Locke separa el poder en tres:

  • Poder legislativo: responsable de promulgar las leyes.
  • Poder ejecutivo: responsable de gestionar el mandato de las leyes.
  • Poder federal: responsable de las relaciones con otros Estados, protegiendo la seguridad y el interés del pueblo.

De la subordinación de los poderes de la mancomunidad

Cuando hay gobierno, el legislativo es el poder supremo.

Cuando se disuelve el gobierno, el pueblo es el poder supremo.

El gobierno se disuelve cuando se quebranta el contrato social.

Si existe el contrato, termina la esclavitud, si no se está en guerra.

A falta del poder político constituido en sociedad, nace el despotismo.

En este sentido, es importante distinguir entre múltiples atribuciones: el poder paterno existe cuando el hijo es incapaz de manejar su propiedad, el político cuando se maneja la propiedad y el despótico cuando se acaba la propiedad.

El poder del conquistador es despótico porque se obtiene control sobre la vida de inocentes quienes, a través de una guerra injusta, lo han perdido todo. El conquistador, por ende, no tiene derecho a disponer de la vida de quienes no lo atacaron e incluso no puede tomar la propiedad de quienes sí lo atacaron.

De la usurpación

Existen métodos para elegir a quienes gobiernan, por lo tanto, se usurpa el poder cuando alguien no se adhiere a las reglas y roba las atribuciones de otro.

La tiranía entonces consiste en ejercer el poder más allá de tu derecho legítimo, para beneficiarte a ti mismo.

Cuando termina la ley, comienza la tiranía.

El poder del individuo conferido a la sociedad por mutuo acuerdo, no puede ser usurpado, porque sin ello no puede haber comunidad.

Conclusiones

Yo creo que no se puede entender a Locke sin entender primero a Hobbes.

Locke propone la superación del Leviatán y en ese sentido su tratado es corto pero enorme, su influencia se siente hasta el día de hoy.

Locke le da un vuelco determinante a la filosofía política.

El líder absoluto de Hobbes, acumulaba tanto poder que eventualmente lo abusaba: absorbiendo tanto las instituciones como a todos los individuos que conformaban la sociedad.

Grave que alguien se quiera atribuir el trabajo de otro, grave que alguien destruya el esfuerzo, la voluntad y la creatividad de otro.

La propiedad, en este sentido, tiene atribuciones que van de la mano con las instituciones políticas (ejecutivo, legislativo) porque la propiedad es la capacidad que tengo para, con mi trabajo, desarrollarme dentro de la sociedad.

La propiedad hoy en día continúa siendo reivindicada y exigida por las millones de personas que, en pleno siglo XXI, no tienen acceso a ella.

 

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  1. Libro: “La Idea de la Justicia” por Amartya Sen (2009) – richardtahan
  2. Libro: “Reconceptualizar el Desarrollo en la Era de la Información Global” ed. por Castells y Himanen (2014) – richardtahan

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