Cómo somos lo que somos según el construccionismo

construccionismo

En “La Construcción Social de la Realidad” Berger y Lukmann exponen su teoría del “construccionismo” y la relación entre individuo, sociedad, y conocimiento.

Este es uno de los ensayos más importantes que he leído porque ayuda a comprender nuestras “sociedades del conocimiento” en toda su complejidad.

La premisa de este libro es que la realidad es construida socialmente y que la sociología del conocimiento analiza este proceso, sin poner énfasis en la validez de dicho conocimiento ni limitarse a ideas académicas cuya importancia es frecuentemente exagerada por teóricos quienes no entienden que sus formulaciones no necesariamente conforman la totalidad de relaciones de la vida cotidiana.

La construcción social de la realidad es relativa a un grupo social concreto e histórico, es decir, se comparte con otros en un contexto específico y no están limitadas a mis contemporáneos, sino que también incluye a mis predecesores y sucesores.

Para comprender esta dinámica, debemos tener en cuenta tres elementos fundamentales:

  1. Externalización: proceso mediante el cual los seres humanos producen a la sociedad.
  2. Objetivación: la historicidad y habituación de las interacciones se institucionalizan, legitiman y adquieren una realidad propia que coacciona al individuo.
  3. Internalización: eventos que nos llevan a participar en la dialéctica de la interpretación y absorción de significados objetivados como expresión subjetiva de otros interlocutores. Esto no se consuma de manera aislada, al contrario, el individuo necesita salir y tomar parte de la realidad social, la cual comparte con los demás, encontrando reciprocidad y pudiendo modificarla creativamente.
  • Socialización primaria: ocurre durante la niñez y nos permite convertirnos en miembros de la sociedad. Es crucial en el proceso de formación humano.
  • Socialización secundaria: cualquier proceso subsecuente que involucre a un individuo ya socializado a nuevos sectores de la realidad. Esta forma de socialización complejiza el conocimiento, ya que implica su distribución en submundos o subculturas que tienen su particularidad dentro de los acuerdos de una sociedad. Requiere de la adquisición de roles y la internalización de campos semánticos que estructuran interpretaciones y conductas. La socialización secundaria, por seguir a la primaria, la integra y siempre debe lidiar con esa persona formada y su mundo internalizado. De ahí que cada individuo tenga motivaciones intrínsecas diferentes. La educación moderna ejemplifica una socialización secundaria que dialoga con la socialización primaria de, por ejemplo, los valores de crianza inculcados por la familia.

En conclusión: existe una dialéctica, conversación o negociación constante entre el individuo y la sociedad, en donde el primero produce al segundo y viceversa. Todo ser humano es formado, no de manera aislada, sino de forma social, por lo que requerimos del lenguaje como sistema que estructura nuestra experiencia compartida y nos permite cooperar para tanto mantener como transformar nuestra realidad. Además, el conocimiento tiene una “relatividad” entendida como las historias, biografías, símbolos, tradiciones, hábitos, prácticas, e ideas interpretadas y reinterpretadas en un contexto social determinado.

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  1. Libro: “De la Libertad” por John Stuart Mill (1859) – richardtahan
  2. Libro: “Reconceptualizar el Desarrollo en la Era de la Información Global” ed. por Castells y Himanen (2014) – richardtahan

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