“Discurso Sobre las Ciencias y las Artes” por Jean-Jacques Rousseau

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Lo que sigue es una reseña del “Discurso Sobre las Ciencias y las Artes” por Jean-Jacques Rousseau o una crítica a su crítica de las ciencias y las artes.

¡Qué decepción Jean-Jacques Rousseau!

Tengo que admitir que la primera vez que leí tus escritos me sedujeron, pero al leerte por segunda vez y al analizar tus ideas, me sentí embaucado.

Tu discurso, el cual pretende destruir el caos de los vicios, engendra el vicio de ir de lo complejo a lo simple en vez de lo simple a lo complejo.

¡Qué paradoja!

Al oponerte a las paradojas, produjiste tu propia paradoja.

Al criticar las artes y las ciencias por confundir a la gente, confundiste a todo el mundo.

¿Eres responsable de las masacres de la Revolución Francesa?

¿Cómo no pensar que, en la búsqueda de la perfección y la uniformidad, no plantaste esa semilla?

No fuiste como Voltaire, no le dijiste a la gente: cultivemos el jardín. Les dijiste: cultivar el jardín es un vicio porque las artes y las ciencias nos corrompen.

Sugeriste no ser como los atenienses sino como los espartanos.

¿Por qué los atenienses no utilizaron la filosofía para salvar su civilización? ¿Por qué, si las ciencias son tan perfectas, Aristóteles no envió un hombre a la luna o inventó la cura del cáncer? ¿Por qué hay que confiar en algo que se tarda tanto tiempo en producir efectos y que, al contrario, solo crea egoísmo y vanidad?

Yo te pregunto: ¿quién dijo que Atenas y Roma cayeron por culpa de las artes?

¿Acaso no estudiaste a Montesquieu quien, por ejemplo, dijo que las leyes de los romanos en realidad se fueron olvidando al mismo tiempo que se perdió el arte de escribir?

Y, bajo tu mismo “argumento”: ¿Dónde están los espartanos? ¿Quieres ser como ellos? ¿Por qué? ¿Por su “virilidad”? ¿Por su “sacrificio”? ¿Por ser útiles en la guerra?

Esos ilustrados afeminados definitivamente no iban contigo, señor ad hominem.

¿Por qué suenas como un inquisidor más que como un ilustrado?

¿Por qué le dices a la gente que no estudie, que no piense, que no cuestione? Al contrario, les dices: dejen que nosotros, las élites talentosas, quienes nunca necesitamos profesores para ser genios, nos encarguemos del arte y de la ciencia.

Eres la antítesis de Voltaire, a quien criticas en tu obra por no ser lo suficientemente hombre ni fuerte.

¿Qué tiene que ver ser más o menos macho con ser más o menos virtuoso?

¡Al menos Voltaire tenía sentido común! Quizá viajar a Inglaterra lo iluminó porque estudió cómo aquella libertad, permitía la prosperidad. Quizá tal experiencia lo acercó a la monarquía constitucional más que a la república, pero bajo un sentimiento de equidad mucho más realizable que tus fantasías.

¿Por qué impulsar la virtud tiene que significar ignorar los grandes logros de la humanidad?

Peor aún: ¿por qué celebrar y defender la oscuridad de las masas?

¿Por qué no hiciste un análisis basado en los hechos? ¿Por qué te limitaste a explicarnos elocuentemente tus caprichos?

Quizá porque un análisis más profundo hubiese vuelto obsoletos los post hoc ergo propter hoc, ad consequentiam, ad hominem, hombres de paja, entre otros. Al contrario: hubiese emergido lo complejo, desglosando ventajas y desventajas las cuales pueden ser revisadas para la mejora.

¿Qué fuera del Siglo XXI sin los avances de la Ilustración? ¿Qué fuera del Siglo XXI sin la filosofía, sin las artes, sin las ciencias, incluyendo TUS DISCURSOS?

La filosofía, las artes, las ciencias: ¿son perfectas? No. ¿Debemos conformarnos con sus deficiencias? No, precisamente porque la conformidad las estancaría, precisamente porque pensar por nosotros mismos y refutar, es lo que permite a las sociedades mejorar.

¡Qué paradoja! El espíritu de la crítica que empleas y a la vez criticas, es el espíritu que mejora las artes y las ciencias.

¿Entonces por qué nos confundes diciéndonos que nos conformemos con nuestra oscuridad e ignorancia?

Ser exagerado… no ser, para ser… ¿por qué es tan difícil la sobriedad y la moderación?

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